Rayos oblicuos del sol en las profundidades iluminan a viajeros perdidos,
náufragos sin timón, vidas sin rumbo y reos condenados a arrastrar en sus pies cadenas.
Las almas se esconden de miradas ajenas tras máscaras agresivas de monstruos y seres violentos,
pretenden impresionar, asustar,
pero bajo la apariencia espantosa criaturas solitarias y asustadas curan viejas heridas y penas.
Jóvenes sin futuro cierto, su descontento transformado en llamas ardientes,
Fuego en las calles, desesperación, que devora sus almas evanescentes.
Incertidumbres y temores disfrazados de imprudente osadía.
Violencia en las palabras, en las miradas, en las manos armadas,
valentía en manada, miedo en soledad.
Agresividad con el extraño, con el diferente, con el más débil se ensaña, la lucha oculta su dolor latente.
Un niño llora, pero nadie te presta atención.
Tus insultos, tu rebeldía es tu clamor, quieres ser escuchado, amado…
y te encuentras en un laberinto sin salida.
© Q.M.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado