En fríos océanos de asfalto donde el sol apenas calienta, en barrios marginales sumergidos bajo aguas grises, monstruos colosales, espectros de un pasado que nunca existió, emergen en playas sucias que no aparecen en postales.
Ballenas varadas, cetáceos destripados mostrando sus entrañas de acero. Arrecifes de coral colonizan hierros retorcidos y cristales rotos, sepultando promesas engañosas sobre un futuro de abundancia, trabajo y dinero, Industria, casas con jardín y piscina, la gente soñaba una ilusión divina, pero despertó a una cruda realidad, un juego de magia que anunciaba ruina. Gobernantes mentirosos y crueles manejaban falsas excusas, jugando con las esperanzas ajenas a la ruleta rusa.
Paisaje distópico de desesperación es el alma humana, tiempo estancado, la felicidad se escurre entre los dedos, no hay fechas festivas en el calendario, Eclipse eterno de las ilusiones. En un cementerio de naves a la deriva se convierte la existencia, varadas sobre dunas de arena mentes fatigadas dormitan inquietas.