

Teresa, gnoma mágica y compañera de vida. Por su apoyo, estímulo constante y su fe en mi. Así como por su valioso trabajo de supervisión y corrección de los manuscritos.
Mis hijas Alba y Laura que creen en mí como escritor y en el mundo mágico de mis cuentos. Son mis duendes en el bosque de los sueños.
A la doctora Giuseppina Simona di Maio, psicóloga y sirena, que con sus gentiles consejos me ha abierto la mente a las profundidades desconocidas del alma humana.
Mis hermanos Cristóbal y Antonio, asesores entusiastas y primeros lectores. Paladínes del reino escondido.
A mi hermana Angelines, poeta. Náyade del río Guara.
A mi prima Ana , hada de corazón de oro cuidadora de los seres de este bosque soñado.
A mis amigos, Ramón, Lauren , Marcelino y Miguel Ángel, caballeros fieles y valientes, la mejor compañía en las batallas ¡Salud y Honor!
A todas y todos os llevo conmigo en el corazón. Siempre, hasta el inexistente fin de los tiempos.
Gracias por vuestra presencia.
Q.M.
