Ya sabes de mi gran pasión y admiración por la obra de Walt Whitman. Este fragmento, que considero excepcional y bellísimo, está extraído de la película “La vida de Chuck”. Es la adaptación al cine de uno de los relatos de Stephen King, perteneciente a su antología “La sangre manda”.
El mundo del sauce
En este fragmento de video de la serie Shogun (2024)pese a la mala calidad de imagen y sonido, Kiku la cortesana da una explicación a John Blackthorne, sintética y a la vez poética del entorno de los servicios sexuales en Japón, el denominado Mundo del Sauce. La mítica y tópica elegancia, belleza y refinamiento de las geishas que no se reduce solo al sexo, sino que se enfoca en su mayor parte en la sensualidad.
La sensualidad incluye la capacidad de experimentar y disfrutar de los sentidos, como el tacto, el olfato, la vista, el gusto y el oído, es la apreciación del placer físico y emocional en muy diversas formas. Puede ser altamente erótico apreciar la sutileza y belleza en la composición de un haiku o de una pieza musical, la exquisita ceremonia del té, una caricia con el roce de la mano, una conversación…
Y en esta escena, si se escucha con atención, hay una gran intensidad erótica incrementada por la atracción mutua que sienten Mariko y John. Intensidad que surge del inmenso poder evocativo de las palabras.
Interestellar – El amor
Pocahontas – Curiosidades

En 1907 sale el primer sello en los EE.UU. sobre los Nativos Americanos, presenta la imagen de Pocahontas.
Wes Studi

Wes Studi ha tenido una larga y agradable carrera como actor. Se crió en Nofire Hollow, Oklahoma, solo hablaba cherokee hasta que comenzó la escuela. A los 17 años se unió a la Guardia Nacional y luego se fue a Vietnam. Después de su licenciamiento, Studi se volvió políticamente activo en los asuntos de los indios americanos. Participó en Wounded Knee en la Reserva de Pine Ridge en 1973.
Wes es conocido por sus papeles como un feroz guerrero nativo americano, como el guerrero pawnee en Bailando con lobos. En El último de los mohicanos interpreta al hurón llamado Magua, que fue su primer papel importante. Poco después obtuvo el papel principal en Gerónimo: An American Legend. Estuvo en Skinwalkers, The Lone Ranger y The Horse Whisperer. Interpretó al indio en el desierto en la película The Doors, y también estuvo en Avatar.
Studi toca el bajo y junto a su esposa forman parte de una banda llamada Firecat of Discord. Wes Studi también desempeña el cargo de presidente honorario de la campaña nacional de donación, del Instituto de Lenguas Indígenas que está trabajando para salvar las lenguas nativas.
Él y su familia viven en Santa Fe, Nuevo México. Wes ha aparecido en varias otras películas, programas de televisión, películas y miniseries. También recibió un Premio Honorífico de la Academia, convirtiéndose en el primer nativo americano y la segunda persona indígena norteamericana en ser honrada por la Academia, la primera fue Buffy Sainte-Marie, una músico indígena canadiense de las Primeras Naciones.
Señor de la niebla – Roberto Hidalgo
Roberto es un Amigo.
¿Qué es un Amigo?
La respuesta es simple: Es aquel que te dice ven, y tú no preguntas ¿dónde?
No es cuestión de años de conocerse, el tiempo es ajeno, a Roberto lo conozco hace relativamente pocos años, apenas hemos tenido conversaciones largas, ni horas de charlas, ni confidencias personales. La conexión es a través de la música, un lenguaje más elaborado y directo que las burdas palabras, de hecho quizás lenguaje no es la expresión adecuada. Es estar en un mismo tiempo y un mismo lugar compartiendo un instante, en este caso de la emoción que transmite la melodía. La melodía dice ven, y tú no preguntas ¿dónde?
Confianza absoluta y pleno abandono, ninguna duda, ninguna inquietud. Comunicación perfecta cuando desaparece el individuo y solo queda la sensación, evanescente, elevándose, elevándote…las emociones auténticas no tienen dueño.
La única mirada
La mayoría de las personas necesitan un testigo de su vida, una certificación de que la existencia no es en vano, quizás porque intuitivamente saben que aquello que consideramos ”nuestra vida” es un leve suspiro, un soplo de aire invisible que nos permite vivir…un aire que lo inunda y llena todo, cada uno de los órganos de todos los seres vivientes, de todos los reinos animales y vegetales, desde la diminuta célula, a la ballena, incluída la respiración del planeta. Cada existencia pulsa a su ritmo, en la polilla que vive un solo día late su corazón a tal velocidad que deviene una vibración tan rapidísima que se vuelve imperceptible ¿has atrapado alguna vez una mosca entre tu mano cerrada? esa vibración de sus alas se asemeja. En el corazón de la sequoia un latido dura la vida de un hombre, en el latir de la tierra el pulso se mide en eones.
Es esa infinitud sobrecogedora la que nos da miedo, imaginamos que la existencia es otra cosa, repleta de acontecimientos, colores, risas, alegrías, dolor, sentimientos, emociones, compras, aprendizajes, sufrimiento…todos los libros escritos hablan de la existencia, no del vacío. El vacío es como asomarse a un abismo oscuro, porque así nos lo han dicho, enseñado…la nada, la negritud insondable, la muerte.
Aunque en el fondo sabemos que es lo opuesto, el vacío es la matriz, el vientre que acoge y del que surge toda existencia…de la oscuridad surge la luminosidad que es la conciencia de existir, la luz nos permite ver la vida y disfrutarla…y como queremos que dure siempre tememos su final…y queremos que alguien testifique que hemos vivido, apuramos las copas dulces de ambrosía y de veneno y nos aferramos a la vida, a veces con miedo a morir, a veces con miedo a vivir. Las enfermedades, los sufrimientos, las alegrías, son las cicatrices, el sello en el pasaporte de que has estado aquí. De todas las películas, la mejor sin duda la de nuestra vida, lo que hemos hecho y sufrido, lo que no nos cansamos de repetir una y otra vez a los demás, como si eso le confiriese mayor realidad y solidez a nuestra historia. Guardamos recuerdos, acumulamos fotos, memoria material, huellas de nuestro paso . Y todo ello porque sabemos que somos algo más que un cuerpo, ese algo que no nos atrevemos a mirar…porque hay que mirarlo sin forma, sin lo aprendido, sin individualidad, limpiamente, inocentemente…La burbuja en la cresta de la ola tiene miedo a morir, aunque ha olvidado que regresa a lo que nunca ha dejado de ser, el mar infinito. Durante un tiempo la burbuja se veía como una entidad y eso lo confirmaba la visión de las otras bolitas en la espuma ¡estamos vivas! Cabalgan las olas alegres al sol y destellos arcoíris reflejan sus esperas luminosas de cristal…ven la curvatura de la onda acentuarse y caer hacia el agua azul…un relámpago de temor a desaparecer estalla, es la luz del rayo que ilumina la alegría infinita de volver a casa.
La superposición cuántica es un principio fundamental de la mecánica cuántica que sostiene que un sistema físico, como pudiera ser un electrón, existe en parte en todos sus teóricamente posibles estados de forma simultánea. Aunque al medirlo da un resultado que corresponde a solo una de las posibles configuraciones (Wikipedia).
Eso lo demostró empíricamente Schrodinger y el experimento del gato. El gato encerrado en una caja, expuesto a una aleatoria posibilidad de morir envenenado, está literalmente vivo y muerto mientras no se abre la caja. No existe como vivo ni como muerto ¿Entonces? Si no es una cosa ni la otra, no existe. Existe solo cuando un observador abre la caja y lo mira.
Lo que da sentido a la vida y al mundo es nuestra mirada. La única que experimentamos. Solo para nuestros ojos.
© Q.M.
Lucy y el tiempo
Lucy
―Cada célula conoce y habla con las demás células, entre ellas intercambian miles de bits de información por segundo. Las células se agrupan formando una red enorme de comunicación que a su vez forman materia.
Las células se reúne toman una forma, se deforman, reforman. No hay diferencia, todo es lo mismo.
Los humanos se consideran únicos y basan todas su teoría de la existencia en su singularidad. El uno es su unidad de medida, pero no lo es. Todos los sistemas sociales que hemos implementado son simples bocetos. Uno más uno igual a dos es lo que aprendimos, pero uno más uno jamás es igual a dos. De hecho no existen números y no existen letras. Codificamos nuestra existencia para adaptarla a nuestro tamaño para hacerla comprensible.
Creamos escalas para poder olvidar la escala inescrutable
Profesor
—Pero si los humanos no somos la unidad de medida y al mundo no lo gobiernan las leyes matemáticas. ¿Qué gobierna todo?
Lucy
—Filmen un auto por la carretera, aceleren la imagen infinitamente. Y el auto desaparece.
¿Y qué prueba tenemos de su existencia?
El tiempo le da la legitimidad a su existencia. El tiempo es la única unidad de medida. Es la prueba de la existencia de la materia. Sin el tiempo nadie existe.

Deja la emoción libre
Sin palabras…no son necesarias, pura emoción, vuela libre…
