Los mismos horrores de siempre

Impotencia y tristeza al conocer la realidad que viven los hijos de Zoroastro.

Orgasmatron

«Ahh

Yo soy el único, Orgasmatron, la mano extendida que agarra

Mi imagen es de agonía, mis sirvientes violan la tierra

Obsequioso y arrogante, clandestino y vano

Dos mil años de miseria, de tortura en mi nombre

La hipocresía se ha convertido en lo más importante, la paranoia en la ley

Mi nombre se llama religión, sádica, puta sagrada

Tuerzo la verdad, gobierno el mundo, mi corona se llama engaño

Soy el emperador de las mentiras, te arrastras a mis pies

Te robo y te masacro, tu caída es mi ganancia

Y aún así te haces el adulador y te deleitas con mi dolor

Y todas mis promesas son mentiras, todo mi amor es odio

Soy el político y decido tu destino

Marcho ante un mundo martirizado, un ejército para la lucha

Hablo de grandes días heroicos, de victoria y poderío

Sostengo un estandarte tinto en sangre, te exhorto a ser valiente

Te conduzco a tu destino, te conduzco a tu tumba

Tus huesos construirán mi palacio, tus ojos lucirán en mi corona

Porque soy Marte, el Dios de la guerra y te cortaré».

(Motörhead)

The Wild Heart

Viajar de la mano de Evosia Studios no defrauda nunca:

«La pasión de Henry por el arte, la naturaleza y la medicina proviene de su creencia de que los poderes curativos de la naturaleza pueden rejuvenecer el cuerpo, relajar la mente, abrir el corazón y liberar el espíritu.»

Así como dejarse transportar de la mano y la música de Justin R.Durban. https://www.justindurban.com/https://www.justindurban.com/

Evosia Studios

Henry Jun Wah Lee is an internationally-recognized award winning filmmaker and photographer. He is also a practicing Physician of Traditional Chinese Medicine based in Los Angeles. Henry’s passions for art, nature and medicine come from his belief that the healing powers of nature can rejuvenate the body, relax the mind, open the heart and free the spirit. His work has appeared worldwide on television, film, and in the press. Clients include Canon, National Geographic, Samsung, LG, Vizio, The BBC, PBS, Epson, Panasonic, Mitsubishi, Sigur Ros, Mono, SmugMug, Japan Railroad Company, the British Government and the European Union.

Eres inmenso

Ya sabes de mi gran pasión y admiración por la obra de Walt Whitman. Este fragmento, que considero excepcional y bellísimo,  está extraído de la película “La vida de Chuck”. Es la adaptación al cine de uno de los relatos de Stephen King, perteneciente a su antología “La sangre manda”.

Ana Alcaide

Ayer noche estuve en un concierto de Ana Alcaide, una artista a la que admiro por su música, pensamiento unificador y gran humanidad. Vale la pena dedicarle unos minutos para escuchar su visión sobre la música, eleva el espíritu.

Persona muy cercana y entrañable, pudimos hablar un poquito, nos hicimos una foto. Me dedicó uno de sus trabajos, a su vez le hice entrega de un colgante con una labradorita, piedra mística para los esquimales y otras culturas nórdicas que consideran que la aurora boreal quedó atrapada en una montaña y un héroe legendario golpeó las rocas para liberarla. Esos fragmentos, en su interior, por un efecto refractario luminiscente(labradorescencia)reflejan colores cambiantes en tonos azules, plateados, dorados, verdosos…de increíble belleza.

Magia en la música, magia de las gemas, magia de los corazones…pese a que cada vez sea más difícil creer en ella, pero sigue estando ahí. Comparto un video de Ana Alcaide con la colaboración de Reza Shayesteh músico y poeta persa, como apoyo y recordatorio de que en un país tan hermético como Irán las personas lo están pasando realmente mal, hay una guerra y bombardeos en ciudades. No hay agua ni electricidad, niños enfermos. Muchos persas afortunados abandonan el país a través de Turquía, duermen en las calles otomanas ya que no hay alojamiento suficiente para tantos refugiados. Y lo sé de primera mano ya que esto le ha ocurrido a personas muy cercanas y queridas.

Como dice F. Battiato:

“ E siamo qui ancora vivi di nuovo qui
Da tempo immemorabile
Qui non si impara niente sempre gli stessi errori
Inevitabilmente gli stessi orrori da sempre come sempre”.

Con la esperanza de que se comprenda y se experimente que somos uno y somos todo, la gota de agua de mar contiene la esencia y existencia del infinito océano:

Però in una stanza vuota la luce si unisce allo spazio
Sono una cosa sola inseparabili.

Perfect Order

Es un placer y honor compartir las creaciones de mi amigo y bluesman Roberto Hidalgo. Una visión áspera y urticante de la sociedad actual que el bálsamo de su música hace soportable.

La piccola Ninfea

La bellezza della piccola Ninfea

cattura l’occhio

e lo distoglie

dalla grandezza dello stagno!

Misterioso è il potere del piccolo!

-Marcello Salustri-

25 N – No más jardines secretos

El 25 N, se conmemora una realidad que sigue existiendo, la violencia contra las mujeres en sus múltiples variantes. No basta con hacer memoria un solo día, ni oponerse a una forma de violencia contra, en este caso las mujeres, incluyendo, madres, esposas, hijas…No basta, pero al mismo tiempo es importante nuestra solidaridad, empatía y compromiso hacia todas ellas en un abrazo silencioso que transmita nuestro sentir: «No estás sola, estoy a tu lado, esta es mi mano, tómala». Hay muchos rincones sombríos y tenebrosos en la naturaleza humana, lugares donde se necesita la luz, la chispa de nuestra conciencia sensible para añadirla a otras chispas y alimentar esa hoguera, esa llama que ilumine y destierre a los monstruos que habitan en las sombras. No más jardines secretos…

Su marido era el mismo demonio como decía la canción de Cecilia, la diferencia estaba en que él no le regalaba ramitos de violetas, sino violáceas inflorescencias que recordaban una mano, la esfericidad imperfecta de un puño, el borde de un plato, los cortes de la botella al romperse y estallar contra la pared junto a su cara. Todo lo iba cubriendo el tiempo, con sus infinitesimales granos de arena, menos los relieves, los surcos ya secos y amarillentos que recordaban tallos de bambú marchitos, no olvida que cada chasquido del cinturón indicaba el brote de una nueva y dolorosa rama. Su piel, otrora nívea,  era el estampado, la creación floral de un modisto siniestro, el jardín secreto y oculto a las miradas donde su marido cultivaba flores del mal,  negras, moradas, púrpuras, ocres…, que ya nacían marchitas y muertas, crecidas sin la calidez de las caricias de los rayos del sol, solo tinieblas. Nunca habían conocido  la primavera ni la savia verde de la esperanza.

©Q.M.

Maud Lewis, una vida sin sombras

La película,  Maudie, el color de la vida (2016), refleja algunos aspectos de la existencia de la pintora canadiense Maud Lewis. Tuvo una vida bastante desdichada marcada desde la juventud  por una enfermedad, artritis reumatoide, que le había ido deformando la espalda, encogiéndola, y también las manos que acabarían convertidas en dos garras con escasa movilidad. Por su aspecto fue rechazada y discriminada en la escuela. También sufrió desdén por parte de sus familiares: A la muerte de sus padres en 1935, su hermano Charles vendió la casa y  no quiso saber nada de ella y entonces desamparada pasó a quedar bajo la custodia de su tía Ida, una persona ruin que la menospreciaba, incluso le arrebató un hijo recién nacido y lo vendió, mintiéndole a ella al decirle que había nacido deforme y muerto al nacer. Maud buscó la manera de salir de aquel entorno y respondió a un anuncio en el que se buscaban una mujer para ocuparse de la limpieza de una casa, incluido el alojamiento, para un hombre de cuarenta años.

Aceptó las condiciones, él era un pescador huraño y malhumorado, se llamaba Everett. La casa era diminuta, solo había una habitación y un lecho  que compartir, sin luz eléctrica.  Sufrió también maltrato psicológico y verbal. Su vida  tampoco fue un jardín de rosas al principio de su encuentro con Everett, pero su existencia, aparentemente desgraciada, no consiguió apagar su luz interna. Sí, Maud era una mujer luminosa y lo manifestaba a través de su carácter dulce y siempre agradable con las personas y animales. Había empezado a pintar pequeños detalles de la casa para hacerla más acogedora, cristales, puertas y ventanas y todas las superficies disponibles  de la vivienda, el pescador se opuso, pero cedió posteriormente a su afición, más cuando vendió algunas de sus pinturas. Acabaron enamorados y se casaron. El resplandor de Maudie era especialmente visible en los cuadros que pintaba, estilo naif, bellos, coloridos, colores intensos sin sombras ni mezclas;  de tamaño algo mayor que una postal dado que sus brazos no le permitían movimientos más amplios. Pintaba con una mano sostenida por la otra. 

Su realidad, su esencia, su ser, sobresalía por encima de  las condiciones que su cuerpo le imponía. Y esta presencia, la sombra gigante de una anciana diminuta, alumbraba  los rincones oscuros de las personas que la visitaban para comprar uno de sus cuadros. Aceptación, era su secreto para la felicidad. Su mirada era el espejo de su alma, gentil y bondadosa. Su obra fue valorada y apreciada  a nivel mundial,  reconocida como artista y  pintora canadiense y sus pinturas cotizadas y en manos de personajes influyentes.

 Siempre vivieron en aquella casa diminuta. Murió a los 67 años de una pulmonía, su cuerpo fue depositado en un ataúd para niños. Sus últimas palabras fueron «he sido amada». Su casa se convirtió en un museo a la muerte de su marido, nueve años después.