Ana Alcaide

Ayer noche estuve en un concierto de Ana Alcaide, una artista a la que admiro por su música, pensamiento unificador y gran humanidad. Vale la pena dedicarle unos minutos para escuchar su visión sobre la música, eleva el espíritu.

Persona muy cercana y entrañable, pudimos hablar un poquito, nos hicimos una foto. Me dedicó uno de sus trabajos, a su vez le hice entrega de un colgante con una labradorita, piedra mística para los esquimales y otras culturas nórdicas que consideran que la aurora boreal quedó atrapada en una montaña y un héroe legendario golpeó las rocas para liberarla. Esos fragmentos, en su interior, por un efecto refractario luminiscente(labradorescencia)reflejan colores cambiantes en tonos azules, plateados, dorados, verdosos…de increíble belleza.

Magia en la música, magia de las gemas, magia de los corazones…pese a que cada vez sea más difícil creer en ella, pero sigue estando ahí. Comparto un video de Ana Alcaide con la colaboración de Reza Shayesteh músico y poeta persa, como apoyo y recordatorio de que en un país tan hermético como Irán las personas lo están pasando realmente mal, hay una guerra y bombardeos en ciudades. No hay agua ni electricidad, niños enfermos. Muchos persas afortunados abandonan el país a través de Turquía, duermen en las calles otomanas ya que no hay alojamiento suficiente para tantos refugiados. Y lo sé de primera mano ya que esto le ha ocurrido a personas muy cercanas y queridas.

Como dice F. Battiato:

“ E siamo qui ancora vivi di nuovo qui
Da tempo immemorabile
Qui non si impara niente sempre gli stessi errori
Inevitabilmente gli stessi orrori da sempre come sempre”.

Con la esperanza de que se comprenda y se experimente que somos uno y somos todo, la gota de agua de mar contiene la esencia y existencia del infinito océano:

Però in una stanza vuota la luce si unisce allo spazio
Sono una cosa sola inseparabili.

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