Inhalamos el mismo aire, compartido en los pulmones, en las bocas, no es mío ni tuyo, simplemente apareció, nadie nos ha enseñado a respirarlo, tampoco podemos poseerlo, simplemente acontece, entra y sale libremente, no tiene mandatos ni leyes, no tiene señor ni sirvientes, ni tan solo tiene forma, ni color, es invisible pero no inexistente, no se conoce su origen, ni hacia dónde va, no hay direcciones porque no hay espacio donde no esté…No hay que buscarlo porque siempre está perfectamente encontrado. Aquí.
Somos vida, misteriosa, indefinible aunque todos creemos conocerla y aparentemente la encerramos en la jaula limitada de nuestros pensamientos con la idea de dominarla, hacerla nuestra esclava, someterla a nuestra voluntad. Imposibilidad absoluta. Respiramos vida, compartida en los pulmones, en las bocas, no es mía ni tuya, simplemente apareció, nadie nos ha enseñado a vivir, simplemente somos, tampoco podemos poseerla, simplemente acontece, entra y sale libremente, no tiene mandatos ni leyes, no tiene señor ni tiene sirvientes, ni tan solo tiene forma aunque es la fuente de todas. Sin color, es invisible y es al mismo tiempo arcoíris, ni real ni irreal, simplemente es, inexplicable, no se conoce su origen, no tiene nacimiento, por lo tanto no puede morir (¿Puede morir Papá Noel, la creencia en un ser imaginario, si no ha existido nunca?) No se sabe el rumbo que sigue la vida, porque es incomprensible, inimaginable, inaferrable, no hay dirección que tomar porque no existe espacio donde no esté…No hay que buscarla porque siempre está perfectamente encontrada, es lo que somos. Aquí.
© Q.M.
