Me miro al espejo y le digo a la imagen
¿Dónde estás cuando no estoy contigo?
¿Perdido?
Tal es el prodigio que convocan las palabras,
Un truco de magia impresionante.
Y me divido en dos,
El lector y el protagonista,
El buscador y lo buscado,
El cofre del tesoro y el pirata.
Exterior e interior,
Día y noche,
Luz y tinieblas,
Todo acontece en mí, todo confluye en mí,
Soy el epicentro,
El ojo inmóvil del tornado,
Alrededor del cual gira el mundo.
Me gusta la aventura, los ogros y lobos,
Los cuentos de niños perdidos en el bosque,
Yo los escribo…
Y aunque parezcan extraviados
Siempre están perfectamente encontrados
Porque están hechos de mí,
Surgen en mí y
Se desvanecen en mí,
Son mi reflejo,
Igual que el sueño que tuve anoche,
Jamás un sueño abandona el corazón,
Ni puede un pájaro salirse del cielo.
© Q.M.

